24 de enero
El descanso
"Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar."
— Mateo 11:28
Señor del descanso,
Estoy cansado. El ritmo de vida, las responsabilidades, las preocupaciones pesan sobre mis hombros. A veces me siento agotado, física y mentalmente.
Tú me invitas al descanso. No la pereza que huye, sino el descanso que restaura. Enséñame a parar, a respirar, a soltar el peso que llevo.
Dame permiso para descansar sin culpa. El descanso no es debilidad, es sabiduría. Que este día contenga momentos de verdadera pausa, aunque sean breves.
Amén.
Estoy cansado. El ritmo de vida, las responsabilidades, las preocupaciones pesan sobre mis hombros. A veces me siento agotado, física y mentalmente.
Tú me invitas al descanso. No la pereza que huye, sino el descanso que restaura. Enséñame a parar, a respirar, a soltar el peso que llevo.
Dame permiso para descansar sin culpa. El descanso no es debilidad, es sabiduría. Que este día contenga momentos de verdadera pausa, aunque sean breves.
Amén.
Reflexión
¿Qué te impide descansar realmente? ¿Una sensación de culpa? ¿Obligaciones reales o imaginarias? Hoy, permítete un momento de auténtico descanso.
Por los que están agotados y no pueden descansar.