26 de febrero
Aprender de los errores
"A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien."
— Romanos 8:28
Padre,
Mis errores me pesan. Los veo como vergüenzas, pruebas de mi inadecuación. Sin embargo, Tú me invitas a ver de otra manera, a reconocer que incluso el error puede ser un maestro.
Ayúdame a sacar las lecciones de mis errores. Por lo que me han enseñado sobre mí mismo, por la humildad que me han dado, por las nuevas direcciones que me han abierto.
Que pueda ver que algunos de mis errores pasados han preparado mis más bellos éxitos. Que lo que parecía ser un fin era en realidad un nuevo comienzo. Gracias por los desvíos que me llevaron donde debía estar.
Amén.
Mis errores me pesan. Los veo como vergüenzas, pruebas de mi inadecuación. Sin embargo, Tú me invitas a ver de otra manera, a reconocer que incluso el error puede ser un maestro.
Ayúdame a sacar las lecciones de mis errores. Por lo que me han enseñado sobre mí mismo, por la humildad que me han dado, por las nuevas direcciones que me han abierto.
Que pueda ver que algunos de mis errores pasados han preparado mis más bellos éxitos. Que lo que parecía ser un fin era en realidad un nuevo comienzo. Gracias por los desvíos que me llevaron donde debía estar.
Amén.
Reflexión
Mira un error pasado con perspectiva. ¿Qué te enseñó o te aportó finalmente? Esta perspectiva puede transformar tu relación con la imperfección.
Por los que están agobiados por sus errores y les cuesta avanzar.