21 de febrero

La paciencia con uno mismo

"El Señor no retarda su promesa."

— 2 Pedro 3:9

Señor paciente,

Soy tan impaciente conmigo mismo. Quisiera cambiar más rápido, progresar sin retroceder, ser ya quien quiero llegar a ser. Mis lentitudes me frustran, mis recaídas me desaniman.

Enséñame la paciencia conmigo mismo. La transformación lleva tiempo. Es normal dar dos pasos adelante y uno atrás. El crecimiento no es lineal.

Que pueda tratarme con la misma paciencia que Tú tienes conmigo. Celebrar los pequeños progresos, perdonarme los retrocesos, perseverar con dulzura en el camino de la transformación.

Amén.

Reflexión

¿Eres paciente contigo mismo? ¿Qué transformación te gustaría que fuera más rápida? Acepta el ritmo de tu crecimiento.

Por los que son duros consigo mismos y necesitan más autocompasión.