24 de febrero
La contemplación
"Estad quietos, y conoced que yo soy Dios."
— Salmo 46:10
Dios de silencio,
Mi vida está llena de acción, de producción, de resultados. Corro sin cesar, hago sin reflexionar. Ya no tengo tiempo para simplemente ser, contemplar, meditar.
Enséñame el arte de la contemplación. A detenerme, a mirar, a dejar que las cosas resuenen en mí. A no buscar siempre comprender intelectualmente, sino a acoger con el corazón.
Que pueda guardar los acontecimientos de mi vida en mi corazón, dejarlos madurar, rumiarlos suavemente. En esta contemplación, que descubra profundidades que la agitación no permite ver.
Amén.
Mi vida está llena de acción, de producción, de resultados. Corro sin cesar, hago sin reflexionar. Ya no tengo tiempo para simplemente ser, contemplar, meditar.
Enséñame el arte de la contemplación. A detenerme, a mirar, a dejar que las cosas resuenen en mí. A no buscar siempre comprender intelectualmente, sino a acoger con el corazón.
Que pueda guardar los acontecimientos de mi vida en mi corazón, dejarlos madurar, rumiarlos suavemente. En esta contemplación, que descubra profundidades que la agitación no permite ver.
Amén.
Reflexión
La contemplación no es inactividad. Es una atención profunda. Hoy, tómate unos minutos para simplemente mirar algo bello, sin buscar analizar.
Por los que han olvidado el arte de contemplar y acoger.